domingo, noviembre 30, 2008

ESPAÑA EN THE ECONOMIST

Tenía ganas de leer el reportaje que sobre España ha publicado The Economist. Aquí parece que ha levantado ampollas. Es que en España tenemos la piel muy fina. Quería leerlo para no escribir sobre él sin haberlo hecho. Mucha gente lo hace, pero no me parece serio.

Siempre he creido que lo que un extraño opina sobre nosotros, puede no ser muy exacto, pero es desapasionado y debe llamar a la reflexión. ¿Por que ha llegado a estas conclusiones?.

El reportaje me ha parecido muy bueno, no demasiado apasionado, crítico con el país y, por supuesto, con algunas inexactitudes. Sus opiniones las fundamenta en informaciones de las que cita la fuente que se las ha facilitado (ojala siempre fuera así los periodistas españoles) y, en ningún caso, me ha parecido como para rasgarse las vestiduras.

Al escuchar y leer algunas reacciones al reportaje ya me parecía a mi que su lectura me decepcionaría desde ese punto de vista, desde luego no con su contenido.

Me parece, vuelvo a decirlo, que contiene algunas inexactitudes, pero a cambio también da en la diana en muchas de sus apreciaciones. Aquí, como casi siempre, el ruido de la indignación ha escondido la información acertada que contiene.

Animo a leerlo desapasionadamente, no decepciona.