jueves, agosto 07, 2008

LOS TRASVASES SON UN PELIGRO PARA LOS RIOS

DIARIO EL MUNDO.-Los trasvases de agua no son la panacea con la que sueñan muchos políticos en toda Europa. Según un informe elaborado por la organización WWF/Adena, la creciente popularidad de los proyectos de trasvasar agua entre diferentes cuencas hidrográficas "amenaza a muchos ríos del mundo". El estudio es especialmente crítico con la política de varias comunidades autónomas, en especial Andalucía, Castilla-La Mancha, Murcia y Valencia, que "pretenden utilizar nuevos trasvases para promover regadíos y urbanizaciones insostenibles".

El informe de la organización mundial de conservación define a los trasvases entre cuencas como "iniciativas muy costosas con elevados impactos ambientales que ponen en peligro la capacidad de los ríos para proporcionar alimentos y agua". En el estudio se analizan casos de trasvases realizados en Australia, España y Sudáfrica, así como otros proyectos en Brasil, China, Grecia y Perú, aunque señalan que los proyectos de este tipo se cuentan por centenas en todo el mundo, "aunque muchos de ellos se mantienen ocultos al público debido a su conflictividad".

A la hora de analizar los fallos de estos sistemas, los responsables del informe coinciden en que son casi siempre los mismos: costes disparados, falta de transparencia, daños irreversibles a los ríos, falta de implicación de los afectados, desplazamientos de comunidades, fracaso de los beneficios esperados y falta de estudio de alternativas sostenibles.

Según James Pittock, Director del Programa Internacional de Aguas de WWF/Adena, "en muchos casos, los proyectos de trasvases son simples ‘acueductos de sueños’, reflejo de un pensamiento simplista de que la transferencia de agua de un río a otro va a resolver los problemas de escasez de agua, sin producir otros nuevos. La clave para resolver realmente esta crisis es la conservación de los ríos y acuíferos, conjuntamente con una correcta evaluación y gestión de la demanda".

La Unión Europea considera también que los trasvases sólo pueden ser la ‘última solución’ a los problemas del agua, tras analizar primero las posibilidades de ahorro y mejora de la gestión.

Sobre el trasvase del Tajo al Segura, que afecta a las regiones de Castilla-La Mancha, Valencia, Murcia y Almería, el informe señala que desde 1978 se trasvasa hasta 600 hm3/agua anuales por sus 286 kilómetros. "Oficialmente, transfiere agua para 147.000 hectáreas de regadío y 76 abastecimientos urbanos", señalan, al tiempo que aseguran que esta obra ha causado "impactos severos, como la reducción de caudales ambientales en el río Tajo, el traslado de especies de peces entre cuencas (que afecta por ejemplo a la loina del Júcar), la destrucción de ecosistemas y la promoción de una agricultura insostenible en Murcia y Almería".

Los responsables del estudio señalan que a pesar del trasvase, el déficit de agua en la zona beneficiada está aumentando, y existe un mercado negro del agua. "Varios informes estiman que existen 65-100.000 hectáreas de regadíos ilegales en la cuenca del Segura, y Murcia y Almería continúan en el boom urbanístico, con más de 50 nuevos campos de golf y 115.000 nuevas viviendas en un plazo de ocho años", denuncian.

"El caso del trasvase Tajo-Segura ilustra una gestión del agua que prioriza a aquellos usuarios que no son preferentes según la Ley de Aguas: en vez de asegurar los abastecimientos y los caudales ambientales en los ríos, se amplían campos de golf, urbanizaciones y regadíos", critica Guido Schmidt.

Sobre el proyecto de trasvase del Ebro, desde WWF/Adena señalan que el derogado proyecto del Plan Hidrológico Nacional "no consideraba ni los efectos del cambio climático sobre la disponibilidad del agua, ni los impactos ambientales, vulnerando así a la legislación europea".

Algo similar ocurre con el trasvase Guadiana-Doñana, que para la organización se trata de un proyecto de la junta de Andalucía que "promueve un desarrollo insostenible de la provincia de Huelva, tanto en lo que se refiere al urbanismo en los núcleos costeros, como a la transformación de más de 25.000 hectáreas de montes y cultivos de secano hacia nuevos regadíos"