lunes, junio 16, 2008

DESALADORAS SI, TRASVASES NO: CUATRO RAZONES

Primero. El consumo energético.

Las desaladoras consumen unos 6KW por cada metro cúbico.

Pero un travase desde el Ebro hasta Alicante y Murcia (ni te cuento al Poniente de Almería) no se puede hacer por gravedad, hay que bombear en varios puntos, y esa potencia no se compensa con las posteriores caidas por gravedad, además hay que considerar la pérdida de carga en 600 u 800 Km.

En resumen la ganancia en consumo energético para las zonas más próximas (Valencia) es bastante escasa y para Murcia y Almería es, de lejos, negativa.

Se puede reducir el consumo eléctrico sustituyendo la tubería por canal allí donde sea posible, pero la experiencia no es muy buena, en los trasvases que a veces se hacen del Tajo al Segura se pierde la mitad, y cuando se ha llevado por ejemplo a las Tablas de Daimiel, casi todo (creo que la última vez se enviaron 11 hectómetros y llegó medio hectómetro más o menos. Se puede optimizar y mantener bien el canal pero eso requiere unas inyecciones de capital masivas y contínuas.

Segundo. La salinización de la costa.

Bien, por lo visto la gente tiene serias limitaciones para calcular volúmenes y proporciones, además de creer que el mar sólo cubre hasta las rodillas.

La salmuera resultante de la desalación consiste en una concentración de sal de unos 42 gramos por litro, en vez de los 32 gramos por litro del Mediterráneo.

Una desalinizadora de 70-80 hectómetros (el doble de las mayores existentes hoy en día) anuales enviaría 0,2 hectómetros diarios de esa salmuera al Mediterráneo, lo que hasta ahora, en todo el mundo, no supone más de una parte por millón de exceso a cincuenta metros de la salida.

Por todo el mundo, desde California (donde se desalan muuuuchos hectómetros cúbicos hasta el Golfo Pérsico pasando por varios cientos de islas superpobladas hay desaladoras que no han afectado para nada al entorno (aparte de una zona de no más de veinticinco o treinta metros alrededor de las salidas).

Por otra parte hay que considerar que privar al Mediterraneo de "tantísima" agua dulce como dicen algunos que le aporta el Ebro también provocaría daños en la desembocadura del río por exceso de salinización. A no ser que uno crea a pies juntillas que Dios le dijo a Moisés en el Sinaí que la sal de Tarragona es mejor que la de Alicante... o que no le aporte ese agua ni de coña.

Tercero. El mito de las crecidas.

Aunque muy puntualmente hay alguna crecida en el Ebro, eso no significa que el agua vaya al mar, la poquísima que fué esta primavera lo fué en gran parte por el desagüe de embalses en previsión de rebases. De todas formas, la mayor parte de los años no se produce eso; digamos que el agua que se libera de promedio anual al Mediterráneo desde el Ebro dificilmente llega al 1-3% del consumo actual de Valencia, Murcia y Almería.

Cuarto. Uso racional de la energia.

Por otra parte una desaladora es el mejor lugar donde absorber los picos de producción de energía eólica que son una tortura y una ruina cuando esta pasa del 3% del consumo eléctrico general y no se pueden evacuar.