miércoles, octubre 10, 2007

LA JUSTICIA

La justicia ha de ser prudente. Y ha de saber que si la persecución de un delito desencadena una reacción exponencial de delitos de la misma naturaleza, hay algo que falla porque una ley no puede ser transgredida por tantos ciudadanos.

Viene esto a cuento por la proliferación de actos en los que se queman fotos del rey. No se que placer encuentran algunos en llevar adelante esos actos gamberros pero desde luego no puede ser que merezcan la carcel. Jugar con fuego todavía no es delito, salvo que se haga en un monte.

No me gusta, de todas formas, que se queme la foto de nadie, por lo que significa por supuesto, pero prefiero que la justicia de mi país no se comporte con la misma barbarie que lo hacen los susodichos. Más que nada porque nadie sabe cuando la va a necesitar y es preferible confiar en ella.

Por cierto a pesar de mi opinión, radicalmente contraria a estos fuegos, creo algo más en la Republica que en una Monarquía que a pesar de sus esfuerzos de modernización sigue siendo anacrónica.

Para mi solamente sería aceptable si la familia que representa a la institución se sometiese en todos sus actos públicos o privados (no puede tener vida privada quien represente la esencia del estado) a los dictados del Gobierno o del Parlamento, porque siendo así, a ver quien aguantaba en el cargo mucho tiempo.