domingo, noviembre 19, 2006

SERVICIOS SANITARIOS

Publica hoy EL PAIS un artículo de Mario Vargas Llosa de lectura recomendable. Expresa en ese artículo su convencimiento de que es el acceso a unos servicios sanitarios de calidad lo que marca la diferencia entre el desarrollo y el subdesarrollo.

No se si la afirmación puede sostenerse de forma tan radical, pero es desde luego muy cierto que la calidad de vida nada tiene que ver en uno u otro caso.

El agua, su tratamiento, su precio, su canalización, su distribución, deberían estar en la cabeza de todos los organismos de cooperación internacional como el gran objetivo de sus actuaciones.

Cuando el acceso al agua sea universal, todas las casas estén conectadas a una red de saneamiento y todas las aguas vertidas sean tratadas antes de su envío a la naturaleza podremos hablar de civilización, de calidad de vida para todos y, como en la pirámide de Maslow, podremos empezara hablar de cubrir otras necesidades.

Mientras tanto son este y el hambre los dos problemas mayores del mundo. Y curiosamente, casi siempre van ligados.

1 comentario:

Olivia dijo...

"Todos nuestros males vienen de las alcantarillas. Las masas de este país no son como sus americanos, ni como los ingleses. Son esclavos. No sirven para nada salvo para hacer de esclavos, y sólo son felices cuando se les hace trabajar como esclavos. Pero nosotros, personas decentes, cometimos el error de darles casas nuevas en als ciudades en donde tenemos nuestras fábricas. En esas ciudades construimos alcantarillas, y las hicimos llegar hasta los barrios obreros. No contentos con la obra de Dios, hemos interferido en Su Voluntad. El resultado es que el rebaño de esclavos crece sin cesar. Si no tuviéramos cloacas en Madrid, Barcelona y Bilbao, todos esos líderes rojos hubieran muerto de niños, en vez de excitar al populacho y hacer que se vierta la sangre de los buenos españoles. Cuando acabe la guerra destruiremos las alcantarillas. El control de la natalidad perfecto para España es el que Dios nos quiso dar. Las cloacas son un lujo que debe reservarse a quienes las mercen, los dirigentes de España, no el rebaño de esclavos."

Capitán Gonzalo de Aguilera, conde de Alba de Yeltes, al corresponsal de Associated Press durante la Guerra Civil Española.